Evaluación para el aprendizaje
La última Reforma Educacional, orientada a garantizar el derecho a una educación de calidad para todos los niños, niñas y jóvenes, y cuyos desafíos impactan en los múltiples ámbitos de los establecimientos escolares, ha significado para todos y todas las docentes asumir nuevos retos profesionales, entre ellos, el fortalecimiento de sus prácticas en evaluación de aprendizajes.En el marco de la implementación de las nuevas Bases Curriculares y de los Programas de Estudio, la evaluación de los aprendizajes ha adquirido un rol central en coherencia con los nuevos desafíos educacionales y producto de la certeza de su importancia como herramienta para favorecer la calidad educativa. En coherencia con esto, el Ministerio de Educación, con el fin de actualizar la mirada en torno a la evaluación de aula, concibiéndola no solo en su rol burocrático de calificación y promoción, sino que también ligada a su función pedagógica, promulga el Decreto 67 que Aprueba Normas Mínimas Nacionales sobre Evaluación, Calificación y Promoción y Deroga los Decretos Exentos N° 511 de 1997, N° 112 de 1999 y N° 83 DE 2001.